La col: variedades y usos

La col o repollo, esa verdura tan común y sencilla que en apariencia no nos dice mucho, pero hay muchas variedades y formas de consumirla. Aquí podéis encontrar un listado de los tipos de coles y sus familias.

Aunque es de invierno, hoy en día la podemos encontrar casi todo el año. Quizás nos hemos cansado de esa col de la abuela que la ponía con el cocido de garbanzos, esa col que llevaba una hora en la olla a presión y se quedaba blanda y apagada; además que nos daba problemas digestivos y junto con los garbanzos no daba más que gases. ¿A alguien le suena eso? El cocido estaba muy rico pero la col…

Hay muchas maneras de usar la col y no tenemos por qué dejarla amarilla y lacia sino sacar todo su verdor y aprovechar sus nutrientes; la col es una fuente de fibra, vitamina C, calcio y B-caroteno. De la misma familia son la coliflor, el brócoli, el kale, la col china, la col picuda, la col lombarda y las coles de bruselas pero hoy nos centraremos en las coles de hoja como la rizada o col picuda que ahora tenemos en nuestras tiendas pero por su desconocimiento no tienen mucho éxito. La col picuda es muy tierna, mucho más que la rizada o la lisa y se digiere mejor.

La podemos preparar como queramos y según nuestros gustos.

Cruda: Es muy típica en los países anglosajones, hacer una ensalada de col con zanahoria e incluso remolacha o cebolla; todo picado muy fino y normalmente con una salsa ligera tipo «mayonesa». Para poder comerla cruda y que no nos siente mal, hay que masticarla bien, cortarla muy fina y que la col esté muy fresca, lo más tierna posible. Si está vieja nos parecerá durísima.

Chouchurt: se vende en botes o refrigerado pero el hecho en casa es siempre mejor. Y podemos hacer una fermentación larga o corta. Os dejamos este vídeo de Macrobiótica Zen que nos encanta.

Vapor: se debe dejar sólo unos minutos, porque si nos pasamos se queda lacia. Hay que vigilarla bien.

Salteada: Es una opción rica y rápida y que a muchos sorprende. Basta con utilizar unas gotas de aceite de sésamo o de oliva en la sartén y cuando esté caliente añadir la col bien laminada, cuanto más fina más suave queda. Se debe remover constantemente para que no se queme y bajar el fuego al medio. Se puede añadir salsa de soja al final o aceite de sésamo tostado.

Sopa: Se puede hacer una sopa de pescado o con tofu pero recomendamos añadirla hacia el final para que no quede excesivamente hecha.Con estas opciones ¿quién ha dicho que comer col es aburrido? ¿Y tú cómo la comes?

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